La metodología “Aprende a Pensar” de Amestoy de Sánchez guía la base epistemológica institucional, orientada a cumplir la misión y el perfil de salida de los alumnos.
El modelo promueve la transferencia de procesos cognitivos mediante la reflexión y acción constante. Se fundamenta en el pragmatismo, priorizando el entrenamiento mental y sensorial. Por último, sostiene que el conocimiento adquiere su mayor sentido y validez cuando se demuestra su utilidad a través de la aplicación práctica.
